Tenía la extraña idea de poder convertirse en una mujer feliz, no, no, no, no en una mujer feliz, mejor en un cielo multicolor, si, en eso, creo. Pero también esa tarde tenia ganas de besar, de besar en serio, no hablo de esos besos artificiales, no de esos no, ella buscaba algo mas profundo, con significado, si.
También quería una buena mirada, una mirada fuerte, decidida, llena de misticismo, quería encontrar esos ojos ansiosos y sinceros, de verdad que quería eso, pobre.
Deseaba palabras de corazón, directas y sin miedos, quería escucharlas atenta y guardarlas por siempre, no, no mejor guardarlas no, quería mejor escucharlas de vez en cuando, pero que siguiera conservando la misma emoción.
A veces también soñaba, pero estaba despierta esta vez, en la que imaginaba tantas cosas, tonterías, decía en voz baja, con una sonrisa que inspiraba anhelo, pero era un anhelo ya cansado de tanto usarse, luego seguía con su vida y trataba de olvidar sus tonterias secretas.
Algunas ocasiones deseaba tanto tener a alguien a pocos centímetros de su boca, sin decir nada, solo sonreír, sonreír calido, simplemente sentir la brisa de un susurro cerca de sus labios, o tal vez, mirar de cerca al alma por la ventana de los ojos, solo unos centímetros bastaba para sentir otra cosa distinta a la habitual, solo unos segundos, para darle oportunidad a la chispa salir, explotar.
Solo quería y quería la pobre, que lastima verla mientras su imaginación se ponía en marcha y sus ojos se llenaban de brillo, y sus manos se ponían nerviosas y torpes, se reía y parpadeaba rápidamente, para luego olvidarlo, si lo olvidaba por que sabía que eso difícilmente le pasaría, ¡infeliz!
Pero ¡como soñaba esa mujer! Como le cabían tantas imágenes creadas por su mente, tanta ficción era sorprendente, era casi increíble que una persona pensara tantas cosas, tan detalladas, tan llenas de encanto, pero no era uno de esos encantos rosados y llenos de florerillas, era un encanto del bueno, que valía la pena tener de vez en cuando, si, esa mujer si que lo tenía.
Un día se miro al espejo y la oí decirse a si misma ¡déjate de pendejadas! Lo dijo tan seria, como regañándose a si misma, pero sutil, como una madre que guarda la cordura y no pierde los estribos a la primera, su voz firme, pero casi en silencio, luego se quedo unos segundos fugaces mirándose, no se bien que quería encontrar o ver, se quedo ahí, después salio, decidida.
Esta vez no se dejo atrapar por su imaginación, de repente le sobrevenían imágenes de sus ojos, y luego su boca ¡su boca! Sus labios, sus manos, su aroma, ¡su aroma! ¡por dios! Cerro los ojos, agarro aire y los volvió a abrir, se trono el cuello, la espalda, tomo agua, y trato de concentrarse de nuevo, en lo que sea, en las flores del comedor, no, en el color de su habitación, en la gotera del baño, en los trastes limpios, en el piso reluciente, en la ropa tendida, no, no, en el sonido del reloj haciendo un eco horrendo, no, mala decisión, en lo largo de sus dedos, en el lunar de su brazo, en sus labios hablando fluidamente, en su sonrisa encantadora, ¡no! ¡no! ¡De nuevo! ¡Chingado! Se levanto como queriendo alcanzar al techo, se tallo los ojos, se sacudió la nariz, tosió fingidamente y se volvió a sentar tratando de estar tranquila.
Ella no quería tener felicidad, ni que la perfección la tomara de la mano, ella no quería ser feliz, ni ser eterna, ella quería ser esa mujer de su imagen mental, ser aquella mujer que miraba esos ojos de un marrón profundo, y respiraba cerca de esa boca carmín, quería escuchar esas palabras, simplemente quería que todo eso no pasara solo en su mente.
Música de fondo: Yeah Yeah Yeahs – The Sweets
6 comentarios:
Hola hermosa!
Me ha gustado mucho la parte en la especificas el tipo de felicidad que ella deseaba... Después, describes que no quería ser feliz, es decir, no con esas actitudes o estilos de vida que de pronto se vuelven entandares de "felicidad".
Me fascinó el párrafo donde empieza a pensar en todo.. y de repente, vuelven esos ojos a su mente... a tal punto de explotar!
El final, muy real...
Pero la atmósfera, mágica, pronfunda, como siempre linda.
La quiero!
La molestaré en la noche!! muajajajjaa... eso tuvo como 20 sentidos.. mmm ya pues! jajaja
Primero todo es como un sueño y luego despues lo rompes y te llenas la boca de razon.
Este bato le tiene un lugar chido en el corazon Jess :)
se le quiere!
Que texto más genial. Quedé realmente impresionado con el recorrido sentimental por el que me llevaste. Tienes un estilo muy particular.
Saludos, Jess. Que estes muy bien nena. Un abrazo...
me gustó eso de la mirada ...
es rico cuando te miran tan fijo que en un minuto te envian mensajes y biografias y hasta flores...
besos!
Mmmm...
Los sueños muchas veces son los mejores amigos.
le pasaron miles de cosas por su cabeza, seguramente el sudor de su frente consiguió crear psilocibina, porque utilizó el 90% al hablar tantas cosas en apenas 1 segundo, y en medio segundo se dió cuenta q fué un sueño, como una hamburguesa del mcdonalds, o una coca-cola, el agua negra de los yankis.
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